Ritual de Solsticio · Cierre 2025 y Apertura 2026
- Carla Orantes

- 16 dic 2025
- 10 Min. de lectura
El Solsticio, ya sea de Invierno o de Verano, es uno de los momentos más energéticos y simbólicos del año. Marca el punto máximo o mínimo de la luz solar, y representa un portal
natural de cierre y renacimiento:
En el Solsticio de Invierno (como en el hemisferio norte), es el día más oscuro, donde la luz empieza a regresar.
En el Solsticio de Verano (hemisferio sur), es el día más largo, donde la luz alcanza su plenitud y abre camino a la transición hacia la oscuridad.

Ambos momentos nos ofrecen un espacio sagrado para cerrar ciclos y abrirnos a nuevas oportunidades, conectando con la naturaleza, nuestra energía personal y los ciclos cósmicos. Por eso, realizar un ritual en un Solsticio es especialmente potente: nos permite soltar lo que ya no nos sirve, integrar lo aprendido y sembrar intenciones para el próximo ciclo.
Este ritual es ideal tanto como ritual de Solsticio como ritual de fin de año, porque coincide con el cierre de un ciclo anual y la apertura de un año nuevo, permitiéndonos entrar en 2026 con intención, claridad y fuerza.
Astrología: energías que nos acompañan
2025 ha sido un año de aprendizajes y cambios profundos:
Eclipses Virgo–Piscis: han activado nuestro orden interno y espiritualidad, poniendo foco en sanación, discernimiento y conexión con nuestro propósito.
Saturno en Aries: nos enseña a tomar responsabilidad, poner límites y estructurar la acción personal.
Júpiter en Cáncer: nos ha ayudado a expandir nuestras raíces emocionales, cuidar de nosotras mismas y fortalecer vínculos auténticos.
Urano acercándose a Géminis: nos impulsa a abrir la mente a nuevas perspectivas y liberar viejas estructuras mentales.
Estos tránsitos hacen que este ritual sea un momento de integración única, combinando aprendizaje, liberación, expansión y apertura mental para el próximo año.
¿Por qué hacer este ritual ahora?
Hacer un ritual en el Solsticio nos conecta profundamente con la fuerza de la naturaleza y del cosmos, activando nuestro poder personal y potenciando cada intención que ponemos en movimiento. Es un momento para liberar lo que ya no nos sirve, tanto emocional como mentalmente, y dejar espacio para lo nuevo.
Al mismo tiempo, nos permite sembrar conscientemente aquello que queremos manifestar, alineando nuestra energía con la numerología y la astrología, y asegurando que cada paso que demos esté en coherencia con nuestro propósito. También es un tiempo perfecto para integrar los aprendizajes del año, cerrar ciclos de manera consciente y reconocer todo lo que hemos experimentado y superado.
Por eso, tanto si decides realizar este ritual en el Solsticio como al final del año, estarás entrando en 2026 con claridad, fuerza y propósito, lista para sembrar tu mejor versión y activar todo tu potencial.

Numerología: del 2025 al portal de 2026
2025, al reducirse numerológicamente (2+0+2+5 = 9), fue un año 9, un ciclo de cierre, transformación y liberación. El 9 nos invita a soltar lo que ya no nos sirve, revisar patrones repetitivos, integrar aprendizajes y dejar atrás cargas emocionales y mentales. Todo lo vivido este año se convierte en el terreno fértil para sembrar lo que vendrá en 2026.
Así que Para prepararnos y traer consciencia a este cierre, te invito a responder estas preguntas de reflexión:
¿Qué experiencias de este año me han enseñado más sobre mí misma?
¿Qué patrones, hábitos o creencias ya cumplieron su ciclo y quiero soltar?
¿Qué miedos o bloqueos necesito liberar antes de entrar a 2026?
¿Qué relaciones, proyectos o situaciones debo cerrar para crear espacio a lo nuevo?
¿Qué logros, aprendizajes o momentos de gratitud quiero reconocer y llevar conmigo?
¿Qué energía quiero dejar atrás definitivamente y qué energía quiero potenciar en el próximo año?
¿Cómo me siento con lo vivido y cómo deseo sentirme en 2026?
Tómate tu tiempo para responderlas con honestidad y amor, sin juzgarte. Traer claridad y consciencia a estas preguntas prepara tu energía para integrar el cierre de 2025 y abrirte al año nuevo con propósito, fuerza y coherencia.
2026, al reducirse (2+0+2+6 = 10 → 1), se transforma en un año 1, simbolizando nuevos comienzos, liderazgo personal, creatividad y acción consciente. Mientras que el 9 cerraba ciclos, el 1 nos impulsa a abrir nuevos caminos, tomar decisiones alineadas con nuestro propósito y dar los primeros pasos hacia nuestra siguiente versión. Por eso, realizar este ritual en el Solsticio o como cierre de año es tan poderoso: nos permite conectar con lo que dejamos atrás y sembrar nuestras intenciones para un año 1 lleno de claridad y fuerza.

Ritual completo de cierre 2025 y apertura 2026
Este ritual está pensado para que lo vivas como un tránsito energético real: cerrar, ordenar, liberar, agradecer, honrar y después abrir, sembrar, magnetizar, recibir.
Toda la energía está construida para acompañar el clima astrológico y numerológico del momento.
Recordatorio
Este ritual que te propongo puede realizarse tanto en el Solsticio de Invierno como en el Solsticio de Verano, y también funciona perfectamente como ritual de fin de año, porque tanto el cambio de estación como el cierre del calendario representan un ciclo que termina y otro que comienza.
En el Solsticio de Invierno (como sucede en el hemisferio norte), es el día más oscuro del año. Simbólicamente, representa la pausa, la introspección y la preparación para el renacer. Hacer el ritual ahora nos ayuda a recoger nuestra energía, cerrar capítulos y sembrar intenciones para un nuevo ciclo, cuando la luz empieza a regresar y la energía vuelve a crecer.
En el Solsticio de Verano (como sucede en el hemisferio sur), es el día más largo del año, la plena expresión de la luz. Aquí, el ritual se enfoca más en manifestación, expansión y activación de lo nuevo, aprovechando la abundancia de energía solar para fortalecer nuestros proyectos, metas y deseos.
En ambos casos, el ritual nos permite:
Conectar con la fuerza de la naturaleza y del cosmos, activando nuestro poder personal y nuestras intenciones.
Liberar lo que ya no nos sirve, tanto emocional como mentalmente.
Sembrar conscientemente lo que queremos manifestar, alineando nuestra energía con la numerología y la astrología.
Integrar los aprendizajes del año y cerrar ciclos de manera consciente.
Así, sin importar si lo realizas en invierno o verano, este ritual te prepara para entrar en 2026 con claridad, fuerza y propósito, lista para sembrar tu mejor versión y abrazar todo lo que deseas manifestar.
Busca un lugar donde puedas estar tranquila durante unos 30–40 minutos. Prepara tu espacio como un pequeño altar o rincón ritual.
Elementos opcionales:
Una vela (blanca en invierno, dorada en verano, pero usa lo que tengas).
Un cuenco con agua.
Incienso o esencia suave.
Tu libreta o cuaderno.
Cuarzo transparente, amatista o lunares (si los tienes).
Una manta (si es invierno) o flores/frescura (si es verano).
Luz del entorno:
En invierno, crea un ambiente más íntimo, de recogimiento.
En verano, un entorno más luminoso, abierto, expansivo.
Intención energética: Respira profundo y di para ti misma:
“Me abro a cerrar lo que ya no me sostiene y a sembrar lo que quiero vivir en mi nuevo ciclo.”
2. Apertura: Conectar con tu año 2025
Siéntate cómoda, cierra los ojos y lleva una mano al corazón y otra al vientre.
Respira 9 veces (sí, honrando el número del cierre) de esta forma:
Inhala por la nariz 4 segundos.
Sostén 2 segundos.
Exhala 6–7 segundos por la boca.
Imagina que el aire limpia tu mente y drena tensiones del cuerpo.Si es invierno, visualiza que una luz cálida te envuelve.Si es verano, imagina una luz dorada vibrante expandiéndose desde tu pecho.
Preguntas de exploración profunda(puedes contestar todas o las que sientas):
¿Qué parte de mí se transformó de forma sutil pero irreversible este año?
¿Qué situaciones me mostraron mis límites y cuáles me mostraron mis posibilidades?
¿Qué patrones repetí sin querer? ¿Qué patrones logré romper conscientemente?
¿Qué relaciones (o dinámicas) se revelaron como verdaderas y cuáles mostraron su ciclo cumplido?
¿Qué emociones fueron protagonistas en 2025? ¿Qué intentaron enseñarme?
¿Qué decisiones tomé desde el miedo? ¿Cuáles tomé desde mi verdad?
¿Qué deseo llegó a mí este año… incluso si no se cumplió?
¿Qué parte de mí quiere agradecer lo vivido?
¿Qué parte de mí necesita un abrazo, descanso o una reparación antes de entrar en 2026?
Escribe sin filtrar. Deja que salga lo que estaba esperando tu atención.
3. Liberación: soltar cargas, contratos, energías y expectativas
Este paso cierra tu campo energético con delicadeza y con autoridad interna.
En una hoja separada escribe todo lo que deseas liberar, por mínimo que parezca:
Relaciones que drenaron.
Pensamientos obsesivos.
Miedos que ya pesan demasiado.
Autodemandas que ya no quieres sostener.
Proyectos que ya no encajan.
Heridas que estás lista para dejar de cargar tú sola.
Culpas, vergüenzas, dudas.
Expectativas que te ahogan.
Versiones de ti que ya no quieres ser.
Cuando termines, respira sobre esa hoja.
Luego puedes:
quemarla (si estás en verano o si te sientes fuerte).
romperla en agua (si estás en invierno o quieres un cierre suave).
Mientras lo haces, di:“Devuelvo al universo todo lo que ya no pertenece a mi camino.”
4. Integración: honrar lo vivido y reconocer tu camino
Aquí no se trata de agradecer “por obligación espiritual”, sino de integrar con madurez.
Responde:
¿Qué dones personales aparecieron este año que no había visto antes?
¿Qué decisiones me demostraron que estoy creciendo?
¿Qué heridas me mostraron dónde aún hay amor pendiente?
¿Qué aprendizajes no quiero olvidar cuando empiece 2026?
¿Qué versión de mí se fortaleció aunque el camino no fuera fácil?
Haz una lista de tres regalos invisibles del 2025.Los que nadie vio, pero tú sí viviste.
Coloca tu mano en el pecho y repite:“Honro mi camino. Todo lo vivido me trajo hasta aquí.”
5. Apertura 2026: Declarar tu energía para el año que entra
El 2026 será un año 1, un inicio, un renacimiento.Por eso la intención que pongas ahora es decisiva.
A continuación, unas nuevas preguntas renovadas y profundas:
¿Qué nueva versión de mí quiere nacer en 2026?
¿Qué estoy dispuesta a apostar por mí este año?
¿Qué tipo de energía quiero encarnar? (No qué quiero “lograr”).
¿Qué cualidad deseo fortalecer? (Confianza, calma, creatividad, valentía…)
¿Qué relaciones deseo nutrir de verdad?
¿Qué decisiones voy a cuidar para no perderme en el ruido?
¿Qué emoción quiero que guíe mis primeros pasos del año?
¿Qué experiencia vital quiero vivir sí o sí en 2026?
¿Qué deseo que mi yo de diciembre 2026 me agradezca haber iniciado hoy?
Respira… si puedes, deja que solo 1 o 2 líneas brillen con más fuerza.Esas son tus semillas.**
**Ese punto hace referencia a que, cuando respondes las preguntas de apertura hacia el 2026, vas a escribir bastantes cosas: deseos, sensaciones, intenciones, visiones, emociones, necesidades… y puede ser que haya muchas palabras en tu cuaderno.
Pero en realidad, para que la energía se enfoque de verdad, no necesitas quedarte con todo.Lo importante es identificar qué es lo esencial, lo que vibra más fuerte internamente.
6. El acto de siembra: crear tu intención-maestra 2026
En una hoja bonita escribe tu intención maestra del año.No es un objetivo.No es una lista.Es una energía.
Ejemplos:
“En 2026 camino con valentía sagrada.”
“En 2026 creo desde mi verdad.”
“En 2026 confío en mi proceso sin luchar contra mí.”
"En 2026 recibo lo que mis manos ya están preparadas para sostener.”
Dobla la hoja.Ponla bajo la vela.Deja que se impregne de tu energía.
7. Cierre energético del ritual
Respira hondo.
Siente tu pecho.
Siente tu cuerpo más liviano, más claro, más tuyo.
Todo lo que has liberado hoy se ha disuelto en la tierra y en la luz. Y todo lo que has sembrado empieza ya a moverse en tu campo, como semillas que despertarán cuando sea el momento perfecto.
No tienes que hacer nada más.No tienes que forzar nada.
Este ritual ya abrió un portal. Lo que viene ahora es confiar, caminar y sostenerte con amor.
El 2026 se abre ante ti con una energía nueva: más limpia, más disponible, más alineada con tu verdad.
Has cerrado un ciclo y has honrado tu camino.Has puesto intención y corazón.Y eso, en el lenguaje del alma, siempre es suficiente.
Permítete integrar.
Permítete recibir.
Permítete creer que estás entrando en un año donde tu luz va a encontrar más espacio para expresarse.
Que este cierre te bendiga, que esta apertura te guíe y que tu alma se sienta acompañada en cada paso.Gracias por darte este espacio.Gracias por sostenerte.Gracias por abrirte al nuevo ciclo con tanta consciencia.
Bienvenida, 2026. Estoy lista.
Sopla la vela con intención.Deja el agua reposar un momento y luego tírala en la tierra o en el lavabo, visualizando cómo se limpia tu campo.
Finalmente, guarda tu intención-maestra en tu altar, tu mesita o tu espacio sagrado.

Integración: los 7 días posteriores al ritual
Cuando haces un ritual tan profundo como este, tu energía entra en un estado muy sutil. Los siete días siguientes funcionan como un puente energético: un tiempo de recolocación interna donde lo que has soltado termina de irse… y lo que has sembrado comienza a despertar en ti.
No es un periodo de acción intensa, sino de escucha, suavidad y presencia. Aquí te dejo cómo acompañarte cada día:
Día 1 · Silencio y escucha
Tu campo energético sigue abierto. No busques respuestas. Solo siente. Camina despacio, hidrátate, date espacio.
Si aparece emoción, déjala.
Si aparece claridad, anótala.
Si no aparece nada, también está bien.
Día 2 · Orden suave
Tu energía empieza a asentarse. Ordena un rincón, limpia tu altar, enciende una vela. Activa el “aterrizaje” de tu intención sin prisa.
Día 3 · Las primeras señales
Hoy suelen llegar mensajes: sueños, intuiciones, ideas espontáneas, frases que te rozan el alma. No las juzgues.Solo recógelas como pequeñas pistas del camino que se abre para 2026.
Día 4 · Integración corporal
Tu cuerpo necesita participar en el cambio. Camina, mueve la pelvis, estira, baila lento. Deja que el cuerpo hable. La manifestación empieza por lo somático.
Día 5 · Claridad mental
La mente se abre y ordena. Lee lo que escribiste en el ritual. Respira…Observa si solo una o dos frases brillan más fuerte que el resto. Esas frases son tus semillas maestras para el 2026, tu dirección, tu frecuencia.
Día 6 · Acción intuitiva mínima
Da un micro–paso coherente con tu intención:un mensaje, una decisión pequeña, un sí, un no, un archivo que abres, un objeto que guardas. La acción mínima crea movimiento energético real.
Día 7 · Sellado energético
Hoy el ritual se completa.Enciende una vela.Respira tres veces.Toma tu hoja de intención y repite:
“Sello mi energía. Sello mi camino. 2026 se abre ante mí con claridad y propósito.”
Guarda tu intención donde irá contigo durante todo el año.
Con todo mi amor, gracias por permitirme acompañarte en este cierre y apertura de ciclo.
Que este ritual te sostenga, te ilumine y te recuerde lo poderosa que eres cuando eliges vivir tu vida con consciencia y verdad.
🌙✨
Con amor,
Carla




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